Cuando todavía no se había extinguido la llama de la ira popular con respecto al vergonzoso caso de SENASA, laopinión pública nacional se ha visto estremecida con la noticia del último escándalo del gobierno del PRM, esta vez dirigido en contra de otro sector sensible de la vida nacional: la educación.

El Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) se convirtió en la primera y única con carrera de IA en el país.
Debido a su reconocido prestigio, muchos jóvenes dominicanos albergan el sueño de poder ingresar al Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA). Ahí podrían estudiar en la primera institución de educación superior especializada en tecnología del país.
Pero resulta que producto de recientes cuestionamientos éticos a su alta dirección, ese prestigio puede quedar eclipsado y la aspiración de muchos de nuestros jóvenes, desvanecida y frustrada.
Eso no es justo. Es de lo peor que puede ocurrir en un país cuando luego de grandes esfuerzos por construir una institución que disfruta de reconocimiento nacional e internacional, como es el caso del ITLA, se vea afectada por acciones realizadas por sus máximas autoridades, reñidas con el manejo pulcro de fondos destinados a la educación de la juventud dominicana.
Pero ese no ha sido el único caso durante los gobiernos del PRM, en que se ha puesto en riesgo la autoridad, la reputación y la calidad académica del ITLA. Ya con anterioridad, durante el primer mandato (2020-2024), circuló la información, por diversos medios, de que su rector ni siquiera tenía título universitario. ¿Se imaginan ustedes, que la principal institución de educación superior del país, en materia de tecnología, estuviese presidida por alguien que solo ostentaba el título de bachiller?
Peor aún, que en ese contexto surgieran acusaciones de que había fabricado un título de una de nuestras universidades; y de que, aunque guardó silencio, hasta el propio Ministerio de Educación Superior se vio obligado a investigar la situación.



